Una de las ventajas de la vivienda modular, y también uno de los factores más sorprendentes, es la brevedad del proceso de construcción. El día de la instalación de la vivienda es la mejor representación de ello: a primera hora en la finca no hay más que una losa de hormigón y, solamente unas horas después, la casa está asentada. Tras unas semanas de remates, la vivienda estará lista para recibir a sus propietarios.

La jornada de instalación empieza en nuestra propia nave, con la carga de la casa en los camiones que efectuarán el transporte. Las casas prefabricadas de Cube se trasladan a la parcela divididas en módulos. Una casa de dos plantas con una superficie total de 200 m2 (Cube 175), por ejemplo, se fabrica normalmente en cuatro módulos y cada uno de ellos es transportado en un camión.

Transporte de casa modular Cube

Dependiendo del módulo, podemos necesitar camiones de transporte especial de características muy específicas. Nuestra primera casa piloto, por ejemplo, un módulo de 20 m. de largo por 5 de ancho, batió records siendo la primera vivienda unifamiliar construida en una sola pieza para ser trasladada así a su ubicación.

En casos como éste necesitamos camiones con plataformas que cumplan tres requisitos: que sean tipo góndola o con “cuello de cisne” debido a la altura de 3,2 m, que exista dirección en las ruedas por a la complicadísima maniobralidad y que tenga dos ejes adicionales debido al peso total del módulo.

Transporte de casa modular Cube

Cada destino es diferente y cada traslado de los módulos supone nuevos retos. Factores como las dimensiones de la carretera o si hay que atravesar puentes, túneles o zonas urbanas, hacen que en cada caso haya que buscar soluciones distintas. Las maniobras de expertos camioneros y gruistas, con el apoyo de los operarios de Cube, permiten superar dificultades como caminos estrechos, muros o tendidos eléctricos.

Ya en la parcela, previamente a la llegada de la casa, se han realizado trabajos de adecuación de la finca. Se ha ejecutado la cimentación de la casa, es decir, una losa de hormigón sobre la que se asentará la vivienda. Pero además, los técnicos del equipo de instalaciones han estudiado la maniobra de descarga con antelación. Grúas y camiones se sitúan según lo planificado para proceder a instalar los módulos.

Instalación de casa modular Cube

Mediante un mecanismo formado por vigas, cadenas y diferentes tipos de enganches, las partes que componen la casa se van trasladando sucesivamente del camión a su destino final. Esto es posible gracias al uso de auto-grúas de gran tonelaje, con capacidad para cargar desde 35 hasta 240 toneladas. Las características del acceso a la parcela también condicionan la elección de la grúa, ya que además de soportar un peso determinado, debe poder alcanzar distancias elevadas.

En otros casos, en lugar de realizar la descarga en un único movimiento, se realiza un “bote” en la parcela, siempre y cuando haya espacio para ello. Esto supone colocar momentáneamente la casa “a medio camino” en el terreno para reposicionar la grúa y proceder a cambiarla a la losa.

Instalación de casa modular Cube

En el momento de elevar los módulos, es fundamental la compensación de cargas para que la misma sea estable y corresponda lo máximo posible el plano horizontal de la cimentación o losa de la casa con la base de asiento del módulo. A la hora de colocarlos en su lugar, la atención se centra en que quede perfectamente fijado en su lugar de modo que encajen todas las piezas y las diferentes canalizaciones.

Con los módulos fijados y encajados en su posición final, los técnicos proceden a los últimos trabajos de ensamblado y soldadura, de manera que la casa quede perfectamente cerrada y aislada antes de que finalice la jornada de instalación.