Década de los 70, la vivienda prefabricada deja de ser móvil

Fue en la década de los 70 cuando estas casas lograron su máximo apogeo, coincidiendo curiosamente con el momento en el que se comenzó a dejarlas estáticas en una parcela determinada, seguramente para siempre, o al menos sin moverla tan a menudo como se acostumbraba unos años antes.

En este sentido, los norteamericanos empezaron a tomar conciencia de que estás casas podían ser algo más que viviendas rodantes. Servían como alternativa perfecta a las casas tradicionales de ladrillo y cemento, y como éstas, podían quedarse “plantadas” en un sitio sin la necesidad de moverlas. Los materiales más resistentes y los nuevos modelos, considerablemente más amplios que los primeros, permitían que a simple vista, estas casas se diferenciasen cada vez menos de las tradicionales. Y su precio seguía siendo bastante inferior, por lo que muchos se decidieron por ellas.
Las empresas fabricantes de este tipo de casas ofrecían viviendas “hechas a medida” para cada usuario, que podían ir desde una estancia de apenas 30 metros cuadrados hasta una mucho más grande, en la que dos o incluso tres grandes módulos de ese tamaño se ensamblaban para crear una gran vivienda. Estos módulos eran creados y transportados aparte, y se unían en el sitio donde iría la casa. Este método estaba destinado a aquellos que no moverían su casa de la parcela elegida, ya que requería mucho más esfuerzo.
Cuando los propietarios de estas casas comenzaron a preferir dejarlas en la parcela elegida para siempre, las empresas vieron que podían construir casas que directamente estuvieran destinadas a ese fin, sin que pudieran moverse del sitio donde se situarían, porque tampoco haría falta. Esto supondría una mayor seguridad para la casa y sus habitantes, ya que podría situarse en el mismo suelo de la parcela, e incluso “incrustarse” en ella con cimientos como los de las casas tradicionales, yendo un paso más allá. Es entonces cuando se comienza a hablar de verdad de casas prefabricadas, tal como las conocemos hoy día en nuestro país. En el año 1980, el propio Congreso de los Estados Unidos admite cambiar el nombre de casa móvil a casa prefabricada, completando simbólicamente esta transformación.
Estas casas se crean por módulos, que suelen ser más bien pequeños, coincidiendo normalmente con estancias de la vivienda (cocina, baño, dormitorio…), para luego ser ensamblados gracias a un sistema de marcos estandarizados, que nos permitirá unir cuantos módulos deseemos con total seguridad para la consistencia de la casa. Este método puzzle se hizo muy popular desde su nacimiento en los 70, y es el que más ha sido exportado, hasta el punto de que la mayoría de empresas que fabrican este tipo de viviendas lo utilizan en todo el mundo.
Estás casas prefabricadas, como decimos, comenzaron entonces a ser colocadas en parcelas sobre hormigón, de una forma muy similar a como se construyen las casas tradicionales, dotándolas de mayor consistencia y resistencia, sobre todo en sitios donde puede haber problemas con las casas de este estilo por los fuertes fenómenos atmosféricos (huracanes, tormentas) que podrían deteriorar, y en algunos casos, incluso destrozar este tipo de casas. Con este nuevo sistema de ubicación y la mayor resistencia de los materiales, las casas prefabricadas apenas se diferencian de las tradicionales frente a una tempestad de estas características.
A partir de la década de los 70, las casas prefabricadas modulares comenzaron a extenderse por otros países, desde Canadá a Reino Unido, pasando por Alemania y España.

Casas modulares de hoy

Hoy en día, muchos arquitectos y diseñadores han revitalizado la casa prefabricada, sobre todo con la utilización del concepto modular, el diseño de productos que incorporan las mejores características de la prefabricación y la individualidad de las casas de construcción tradicional. Disponibles en una variedad de materiales de construcción, estilos y precios, las casas modulares modernas se basan en la rica historia de sus predecesoras.

Casas Cube

Cube nace con la misión de ofrecer al mercado viviendas industrializadas, con las últimas y mejores técnicas constructivas, a un precio muy asequible, y en tiempo récord.
Todos los modelos están basados en módulos que se fabrican en las instalaciones propias de Cube, y que son unidos en obra finalmente en los modelos de grandes dimensiones.
Cube cuenta con dos marcas, que se diferencian sobre todo en el uso al que se destine la vivienda.
Webs de referencia para el artículo:
– http://en.wikipedia.org/wiki/Mobile_home
– www.casasprefabricadas.mobi
– http://www.mhao.org/history.asp
– http://demaderayluz.blogspot.com.es/